Dulce y tierno, que escondido palpitas en el tibio regazo maternal, ¿Cuál tu sexo será?
Eres un niño, que con tus manitas, nuestros rostros cansados recorrerás.
Con tus gestos innatos, tú imitaras, cual te sueña Papá.
Serás inteligente y ágil, que a cada hora un mundo descubrirás y con tus pececitos inquietos, la casa recorrerás.
Ya te soñamos todos, anhelando pronto poderte acunar. Hoy solo eres capullo tierno, a punto de nacer, tibio y palpitante en el regazo del calor maternal.
Mi querido nieto: hoy eres de la vida el gran secreto. Eres incógnita que pronto se despejara.
Adivinar quisiera, ¿Cómo serás?...
Todo tejemos sueños por Ti, echando la imaginación a volar.
Tu abuelo¬
Uffff Hijito, no sabes qué tranquilidad tengo de saber que vas creciendo bien, que todo sigue marchando sobre ruedas. Después que se fueron tus tíos y tus primos, me había auto impuesto descanso (Usando la “la lógica” claro está). Y bueh, tenía algo de inquietud porque cada visita que tenía con la comadrona, la información era: “El bebé está ya muy bajo”, “ya esta en posición” y en la última: “el bebé está encajado!!” Así que tenía miedo, miedo por ti, porque era muy pronto aun!!!
La cosa es que dentro de mis miedos, ansiedades y todo eso, pues tengo a un Dr. que considero un angelito de la guarda. Pobre hombre, se ríe mucho conmigo, y es más psicólogo que otra cosa. Di con él a comienzos del embarazo a raíz de un mega susto y siempre ha sido un ángel que me calma y que me habla claro; aunque un poco seco, es directo, claro y no ofende en lo absoluto! En fin! Que dentro de toda mi paranoia ya había hecho mi cita con el, y fui a verle.
Apenas me vio soltó unas carcajadas que bueh, “qué barrigota me traes…JIJIJI JAJAJA”. Nos pusimos serios, y después de ponerse al día en todos los exámenes y pruebas que me había hecho desde la última vez que nos vimos, me dijo: “todo va bien. Está perfecto, es un muchachote”. Miraba nuevamente las ecografías viejas, de cuando tenías unas 22 semanas y me decía: “sí, es grande…. Sabes si cuando tú naciste pesaste mucho? Y le dije que no, que había sido un bebé normal, de unos 3.100 o así. Que nada del otro mundo. Y me dijo “bueno vamos a verlo!!” Así que empezamos la ecografía. Que emoción!!!
Es la parte que más me gusta. Verte! Además que el Dr. Martí explica tooooodooooo lo que hay en la pantalla. Así que se disfruta muuuuucho. Tu corazón, bombeando tranquilamente, y bien. Tu cabeza, tu abdomen, tu patitas, tus manitas, TODO! Y me dijo que de encajado nada. Que estabas patas arriba, literalmente pateando mi diafragma, pero que es muy normal que ya estés en “posición” y que aun puedes dar la sorpresa girándote (que ojala no lo hagas, eh? Hazme caso). Pero que nada, que estás bien: donde tienes que estar, como tienes que estar. Me dijo que observe y esté pendiente de tus movimientos. Y bueno, él medía y calculaba, y se afianzaba en lo que había dicho desde que llegué: “Es un muchachote. Es grande”…. En eso me pasa a mí por la cabeza “UYUY pero aun le falta crecer mucho y TIENE QUE SALIR! Estas son las semanas en las que más engordan y crecen UYUYUY…” Mi cara debió cambiar y el pobre hombre me dijo: “Eh! Que no es anormal ni nada, es un niño sanote, solo que grande. Un muchachote hermoso. De esos que cuando nacen pesan los 3.800, 4 kilos” Yo me sonreí, porque es inevitable pensar ya en ti como ese bebe hermoso y la emoción que sentí de saber que casi “ESTAS” es increíble…. Es SONRISA. Solo de recordarlo para tratar de describirlo ya me sonrío! Es una alegría que no se puede poner en palabras, en este caso hablan mi cara, mis ojos y lo siento, no puedo plasmarlos aquí.
La ecografía continuó normalmente, comentando cosas, que si mira su mano, que si mira el pie, hasta que dice “es que hasta los testículos los tiene grandes”. En ese momento la carcajada fue simultánea… El porque lo soltó tan espontáneamente, y yo porque la imagen que me vino a la cabeza en una fracción de seg. fue a tu papá inflado… Con el EGO más grande que él diciendo: “es machote”. Qué risa cielito! Y cuando se lo conté a tu papá así fue: “En serio?! Así es!! Es hijo MIO!” Y yo: “claro que es tuyo bobo!” Pero bueno, que lo pasé bien. Y tu papá está que se sale de sí mismo.
Tienes prácticamente 31 semanas y la computadora del ecógrafo te calcula casi 34 por el tamaño que tienes, y da una fecha de parto de dos semanas antes…claro, la 40 está antes para la compu….pero noooo, tú sal cuando te toque, que tus pulmones y todo esté madurito! Espero que crezcas, que te alargues y hasta te rellenes un poco, solo espero que tu cabeza no crezca mucho más, porque ya la tienes de 8.2cm, y uy hijito, que son 10cm. los que puedo dilatar!! Mentira cielo, crece todo lo que puedas, que cuando salgas estés fuertote! (Por lo visto eres buena mezcla, “aquello” como tu papá, y cabezón como tu mamá. Y además me he enterado que por el lado de tu papi sí que han sido bebés grandes, así que ahí lo tienes).
A tu papá le digo que serás feo, feísimo, para que se prepare. El se imagina todo el proceso como en las películas, en los anuncios, a ti como el bebé Gerber… Y la verdad que los primeros días todos los bebés son raros, por el parto, por las “pelusas” y “pieles” raras por todo lados (aunque son la cosa más bella y tierna del mundo)…en fin cielo, que es más por prepararlo a él, y que no le dé la depre post-parto que yo lo necesito ahí pa’ que me ayude contigo, ok? Para mí serás lo máximo, porque serás mío! JA! Y tu papá estoy segura que piensa igual, y más aún si le has inflado el ego así, creciendo bien!
Nos vemos pronto cielo!.
Pos aquí sigo con mis locuras….
Los que me conocen lo han sabido, pero para quienes no me conocen bien aun, pues les comento que siempre me han gustado los niños… pero de los demás… porque la responsabilidad de los propios era como que muy grande… Al menos eso era lo que decía… Y ser tía me parecía lo máximo. Aun me lo sigue pareciendo, pero ahora entiendo que ser madre también lo es. Bueno, he de confesar que estoy gratamente sorprendida de que estoy disfrutando mi “etapa Susanita”. Me siento descrita por ese personaje en estos momentos y me encanta la sensación.
Madre mía! No he visto ni he abrazado aun a nuestro bebé, y no puedo imaginarme las cosas de otra manera. No he dejado de pensar en mi bebé y en soñar cómo será nuestra vida con esa personita creciendo siempre a nuestro lado…Ni hablar que crecerá y tendrá una familia él… ufff, para qué adelantarse tanto?! Es más, es inimaginable aun. Pero es soñar con verlo aprender a sonreír, a sentarse, a gatear, y luego a caminar…qué emoción! Que se acerque y me agarre las piernas para pedirme algo o decirme “UPA” con los brazos extendidos. En fin me pasan miles de situaciones por la cabeza, y sí, me siento más “Susanita” que nunca…Qué rico!
Leo es el tema de nuestras vidas en estos momentos. Creo que es normal. Y es una inyección de ilusión para nosotros como pareja. Sin embargo no dejo de preguntarme cosas: la posibilidad de que nuestra relación se vea desplazada por esa sensación-presión de ser padres. Ahora empiezo a entender que es importante lograr ese equilibrio “Padres/Pareja” rápido para que funcionemos como familia. Cual es la clave? Seguir siendo una pareja, solo que ahora pendientes de una personita más? Ser padres sin olvidar que el otro existe, no como progenitor sino como “mi” pareja!? En fin, cual es la prioridad? Pienso que ambas, y espero que logremos hacerlo bien. Pero qué somos primero: padres, pareja? Ambas a la vez? No hay conflicto? Ahggggg…Vaya misterio para quienes aun no nos hemos estrenado en este terreno…
Intentaré transmitir lo que voy sintiendo, con claridad pero sin la crudeza que suele caracterizarme…jijiji…
Ahora la ansiedad va creciendo día a día… al igual que mi barriga y que mi “retaguardia!” (Buaaaaa, por la parte de la retaguardia, pero qué se hace?!). Ya estoy en la semana 30, y “UYUY” porque son 40…Me parece mentira que ya es la recta final, que falte tan poco y tanto a la vez… Y les he de confesar que me pasan por la cabeza las cosas más raras: La panza es ENORME, y es lógico, pero no sé cómo pueden estar todos mis órganos más un bebé dentro de mí, y que yo siga funcionando. En las noches tengo que “dormir” medio sentada porque acostada (de lado o como sea) me ASFIXIO! Debe ser rara una radiografía ahora, no? Con los pulmones acorralados por intestinos, estómago, hígado, etc. Y por un “bicho bolita” precioso!!! Pero bueh, esa soy yo, imaginándome cosas…
Leo sigue creciendo, y empiezan las últimas revisiones rutinarias. Luego ya vendrán las visitas semanales, y los controles…uy!.. Pero de momento es hacer lo que queda del “último trimestre” (me sigue asustando eso del “último”, qué rápido ha pasado el tiempo).
Estoy rogando y hablando con mi bebé para que se mantenga ahí, que aun es pronto para salir. No he estado preñada antes y siento cosas que sí se suponen normales para una embarazada de 30 semanas pero que son raras para mí. Y lo primero que me pasa por la cabeza es “uyuy hijito aun no, aguanta, que ya te tocará salir!” Además como me han dicho “que use la lógica” (Una de las comadronas, quemejor lo dejamos en “sin comentarios” porque era pa’ retorcerle el cuello a la mujer) llevo unas semanas tomándome las cosas con calma, descansando mucho, porque sí siento cosas raras que al parecer no son tan normales AUN; como presión en la zona pélvica, cervix, ciertos dolorcitos, que en fin, mi lógica grita: DESCANSO! Y es lo que estoy haciendo.Así que nada, no se preocupen, que todo está controlado (JA! Eso digo yo, pero manda Leo!)
Para sumar más, labrujita de la familia (jiji, todos sabemos quién es…Luv u Mom!!!) se asustó con un sueño, de Leo prematuro….Yo ya lo había soñado así, pero como yo no soy parte del clan “brujístico” de la familia, estaba tranqui…. Ahora pues no tanto…Espero no estar ahora desarrollando las cualidades del clan de premoniciones y que Leo aguante, pero lo cierto es que he aprendido a escuchar los mensajes de mi adorable “bruja” y bueno estoy literalmente patas arriba y sobándome la panza. En casa ya está hecho lo más duro, lo más físico, así que ahora es organizar y descansar. (Como terminar de lavar la ropa del bebé para tenerlo todo a punto, y el “bolso” de hospital…Aghhhh que cada día me parece que será más bien un maletón en vez de bolso)
Diego se harta de que escriba tanto, y con tan poca frecuencia….prefiere cosas más cortas y más a menudo, pero es que no siempre sé cómo decir lo que voy sintiendo. Y más bien ocurre que después de algunos días sintiendo lo mismo es que puedo entenderlo. Quitando eso, está bien. Con ganas de verle la cara (otro más aupando pa’ que salga ya!!! QUE NOOOO, AUN NOOO).Está como loco y contento. Tenemos una rutina increíble, que me hace sonreír con el corazón en la mano: cuando llega del trabajo es beso a mi y beso a la panza. Al despertarse es lo mismo, beso a mi y beso a la panza. Me alegra ver que ha asumido sus miedos y sus ansiedades, y que ya no merman su felicidad de ser papá. Está ansioso, es normal. Me llama seguido, quizás preocupado de que se acerca la fecha yel está fuera, trabajando. Además está contagiado por compañeros de trabajo que acaban de ser padres y ellos han sido como un espejo de lo que le espera: la llamada diciendo “he expulsado el tapón”, o “voy rumbo al hospital, tengo contracciones” etc. etc.…. Sé que eso le come la cabeza y la verdad que a mí también un poco pero a la vez trato de no adelantarme, porque sí llegará ese día, y pronto…Más rápido de lo que uno cree; es como si ahora después de tanto esperar y asumir que el bebé viene uno se acobardara y dijera, “hey! Que aun no estoy listo pa’ todo esto!”
De verdad, me han pasado muchas cosas. He vivido cosas muy raras, muy duras y hermosas. Creo que he sabido disfrutar de mi vida y de los míos, de quién he tenido a mi lado. Y me consideraba una “aventurera”, pero esto SI es una aventura. Ha sido toda una experiencia que sigo disfrutando…